Imagen destacada del blog con el título “Las variedades del inglés” destacado en el centro. El fondo es un mapamundi en el que los continentes están coloreados en azul y los océanos en negro, con puntos de luz amarillos marcando distintas ciudades en todo el mundo. A la izquierda y resaltado en blanco, un icono de una persona hablando a un megáfono. A la derecha, un icono que simboliza la comunicación global. Centrado en la parte superior, el logo de Lingua Int.

Un idioma, varias facetas: la realidad del inglés

El inglés, un idioma que hablan millones de personas a nivel mundial, es conocido por su diversidad y riqueza lingüística. No obstante, muchos desconocen que no se trata de una lengua uniforme (es decir, igual en todos los países), sino que se divide en una multitud de variedades y dialectos, cada uno con sus particularidades. Estas diferencias regionales no solo afectan a la pronunciación, escritura y vocabulario, sino que también tienen un impacto muy significativo en la traducción. En este blog vamos a ver, a grandes rasgos, cuáles son las principales diferencias entre los dos tipos de inglés hegemónicos, el británico y el americano, y cómo influyen en el proceso de traducción.

No obstante, antes de adentrarnos en estas dos grandes variedades, queremos dejar claro que, al contrario de lo que muchos pueden pensar, el inglés no se encasilla únicamente a lugares como Estados Unidos o Reino Unido, sino que hay una gran cantidad de países que integran este idioma como lengua oficial. Entre estos encontramos, por ejemplo, a Australia, Nueva Zelanda, Canadá, Jamaica, Sudáfrica e India, solo por citar algunos, ya que, en total, unos 67 países comparten esta lengua oficial. SIn embargo, podríamos afirmar que se trata de una lengua mundial, ya que es la referencia principal en la comunicación entre países, la lingua franca por excelencia.

Inglés británico

Se trata de la variedad que, en España y otros países, usamos de referencia para la enseñanza de lenguas: desde muy pequeños, se nos instruye siguiendo el modelo británico, aunque hablar de «inglés británico» en general es como hablar de «español de España», ya que cada zona tiene sus particularidades, tanto a nivel escrito como hablado, e incluso hay palabras que, si no fuera por el contexto, podrían llegar a ser incomprensibles, sobre todo para quienes no son nativos de dicha lengua. 

Si decidimos desglosar esta rama del inglés, veremos que hay una gran cantidad de subvariedades, aunque, de nuevo por su extensión, vamos a centrarnos en las más comunes:

  • Inglés estándar: El conocido como Received Pronunciation (o RP), también llamado «inglés de la reina», es la variedad con mayor prestigio y neutralidad del inglés. La pronunciación es clara y cuidada, con particularidades como la ausencia de la «r» final en ciertas palabras (como car). Sería el inglés «ideal», por lo general de los primeros que se usan al entrar en contacto con esta lengua (los famosos Listening, especialmente de niveles bajos), pero la realidad es que, y a pesar de que mucha gente crea que habla un inglés perfecto, la mayoría de las ocasiones este se encuentra salpicado por rasgos de otras variedades, sobre todo en extranjeros.
  • Inglés escocés: Aunque el inglés varía de una parte de Escocia a otra, basta con ver una serie o película escocesa (o donde algún protagonista sea escocés) para percibir la pronunciación tan particular que caracteriza a esta zona, con una sonoridad y ritmo muy diferentes en comparación con el inglés estándar. El ejemplo más cercano de esta variedad para aquellos amantes de las series en versión original sería Willy, el encargado de mantenimiento de Los Simpsons.
  • Inglés Cockney: Se trata de una variedad del este de Londres famosa por su distintiva pronunciación, ya que tienden a utilizar frases muy sonoras con palabras que riman con los términos originales, lo cual llega a suponer una cierta barrera lingüística para quienes no están familiarizados con la variedad. Una de las referentes que más nos sonará es Adele, quien, aparte de sus famosísimas canciones, es conocida por vídeos donde cuesta entender gran parte del discurso. Uno de los ejemplos más típicos es utilizar dog and bone para phone, que acaban resumiendo en dog, lo cual lo hace imposible de comprender para los extranjeros.
  • Inglés irlandés: Al igual que las anteriores, la pronunciación de esta variedad también es muy particular, con pronunciaciones que difieren con las otras variantes de este idioma, pero, en este caso aún más, el vocabulario y las expresiones idiomáticas pueden ser un auténtico quebradero de cabeza para quienes se enfrentan a ellas por primera vez. Por ejemplo, «Sure look» hace referencia a que algo es como es, y podría traducirse por «Es lo que hay»;  «Craic» se emplea para señalar que una situación es divertida, o «The Jacks» para preguntar por los baños.

Inglés americano

Cabe destacar que el inglés americano, al igual que el resto de las variedades de este idioma, parten del inglés británico, ya que la evolución de las lenguas se debe en gran medida a la colonización del imperialismo, donde los británicos fueron estableciendo colonias por todo el mundo, sobre todo en África, Oceanía y Norteamérica. De ahí que tantos países lo tengan como lengua oficial, aunque con ligeras diferencias derivadas de la pérdida de influencia sobre las colonias como consecuencia del paso del tiempo y del sentimiento de unidad nacional por la independencia con respecto de la metrópolis.

Aunque hay una inmensa cantidad de particularidades regionales en el inglés de Estados Unidos, vamos a clasificarlas en dos grupos a gran escala:

  • Inglés estadounidense estándar: Las diferencias principales con respecto del inglés británico se encuentran en la preferencia por ciertas consonantes y grupos vocálicos que no tienen gran repercusión a nivel fonológico aunque, por lo general, sí que existen divergencias en la pronunciación. Por ejemplo, a diferencia de la «Received Pronunciation», en EE.UU. se tiende a pronunciar la «r» final; mientras que en RP veremos escritos diptongos como «ou» (favour, colour), en esta variedad apreciamos la pérdida de la «u» (favor, color); en RP optan por duplicar las «l» al final de las palabras al añadir «ing» (travelling), frente a traveling; y, mientras unos verbos terminan en «ise» (realise, hypothesise) en inglés británico, en el americano la «s» pasa a ser una «z» (realize, hypothesize). También hay otros cambios a nivel ortográfico, como la escritura de, sobre todo, las comas, generalmente usadas antes de conjunciones como and y or, conocidas con el nombre de «coma Oxford» o «coma Harvard», propias de esta variedad.
  • Inglés afroamericano: Como su propio nombre deja entrever, se trata de un inglés influenciado por rasgos de lenguas africanas, caracterizado sobre todo por un ritmo muy marcado (diálogos sonoros), la inclusión, eliminación y/o sustitución de fonemas, sílabas y palabras clave, e incluso la omisión de verbos esenciales como «to be» y el uso de pronombres personales objeto a modo de sujeto. Por ejemplo, «them eating all of my food», en lugar de «they are eating all of my food».

La traducción de las variedades lingüísticas

Como hemos visto, el inglés no es una lengua estática con las mismas características en todos los países, sino que se trata de un idioma dinámico que presenta divergencias y similitudes de un país a otro, donde las mayores diferencias se dan a nivel de pronunciación y ortotipografía. Ahora bien, ¿cómo podemos los traductores ajustarnos a la variedad que se nos solicita en un encargo de traducción? 

La respuesta es que, al igual que existen diferentes variedades del inglés, también hay disponible una amplia gama de recursos lingüísticos para poder cumplir con las exigencias de todos y cada uno de los encargos que se nos encomiendan. De hecho, en Lingua utilizamos Trados, un software de traducción que nos permite seleccionar la variedad del inglés que queremos emplear en los textos que traducimos. De esta manera, si estamos traduciendo a inglés británico y escribimos «harbor», el programa nos avisará de que la palabra debería ser «harbour». De igual modo, todas las traducciones pasan por manos de revisores, quienes se aseguran de que todas las instrucciones dadas por los clientes se hayan tenido en cuenta y que, además, son nativos, de manera que los textos traducidos siempre acaban dotados de completa naturalidad.

No obstante, a pesar de que hay muchas variedades de inglés, por las características de los mercados, lo más común es enfrentarse a encargos de traducción cuyas lenguas de destino son el inglés británico o el americano, ambos estándar, a menos que se trate de traducciones donde el componente geográfico juegue un papel fundamental. Esto suele ocurrir, sobre todo, en comedias, especialmente audiovisuales. De hecho, la no traducción de estos elementos genera contextos poco verosímiles y este componente geográfico es de lo primero que se suele prescindir en la traducción por falta de recursos y/o ingenio. Dependiendo de la variedad elegida en el encargo, en Lingua adaptamos las traducciones al mercado de destino: no olvides leer nuestro blog sobre localización.

Por último, en Lingua disponemos de una gran cantidad de recursos para dar respuesta a todas las exigencias de nuestros clientes, siempre con la mayor calidad y los mejores resultados, así que si tienes un proyecto de traducción en mente, ¡no dudes en contactar con nosotros a través de nuestro formulario web o de redes sociales!

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